Plan Maestro: We Have Band, DIETRICH y Zuker

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May 29 2012
  El grupo dance rock y electro pop de Londres tocó por tercera vez en Argentina. El viernes volvió a las pistas de MSTRPLN para formar parte de un line up explosivo, se presentó junto a DIETRICH y el DJ residente, Zuker. A las 2 am el lugar se colmó de gente y DIETRICH, la banda argentina que incursiona en el post rock alternativo y la electrónica humana, llegó para transformar el escenario en una totalidad de tiempo y espacio. Con fragosos acordes de guitarra, pulsaciones cinemáticas, loops y exquisitas melodías, la hipnótica banda indujo al público hacia una intensa y catártica fiesta de sonidos. Tambores tribales que emergieron del silencio desvaneciendo el resto de los instrumentos dieron inicio al tema Campeón Metropolitano (2010), así de triunfales, continuaron el viaje con Panamericana y tras un grito inspirador de FRISCO (percusión, teclados y bajo), elevaron la euforia durante el trascendental Ejército del Norte y del Sur. Con solo cuatro temas lograron crear el aura mística que los representa. El final fue apoteósico, terminaron con Mondeo, el nuevo single que formará parte de su próximo disco y que definitivamente es el camino del futuro. La conexión espiritual entre los miembros permitió adentrarse en el latido armónico de los épicos DIETRICH y representar los valores que para HAKINEN (guitarra y bajo) deben ser devueltos a la sociedad: Arte, seriedad, respeto, honor y orgullo. Bajo las influencias de grandes bandas como Interpol, LCD Soundsystem y Daft Punk, entre otros, lograron producir una fluidez sonora que conectó el pasado, el presente y el futuro. Parecen ser una versión más electrónica del grupo de post- rock instrumental Explosions in the Sky (Texas). La “banda local” que acompañó a los británicos - en términos sinfónicos- fue la banda internacional de la noche, ya que su música multi-instrumental logró penetrar en los corazones traspasando las fronteras del idioma para elevar el arte a su máxima expresión. Nunca mejor representada la famosa frase “let the music do the talking” (deja que la música hable). Los “guerrero de la luz” dieron un show corto pero intenso, jugado, violento y fraternal. Fueron el perfecto warm up para la llegada de We Have Band, que más allá de algunos inconvenientes técnicos del sonido, aparecieron para rememorar viejos tiempos. Aunque el principio fue medio bajo y hubo problemas en la sincronización de los micrófonos, pasadas las 3 am Tom WP, Darren y Dede entraron en escena. Still in The Groove (Ternion - 2012) fue de los primeros en sonar dentro de la mágica energía que desprendía el mar de espectadores. A partir del tema clave, Divisive, el show retomó vuelo y su setlist no dejó de ganar puntos. Tuvieron un setlist similar al del miércoles en el Movistar Free Music, hicieron un repaso por los hits de su álbum debut WHB (2010) y de su último lanzamiento Ternion (2012). Dejaron a fuera Honeytrap (2010), uno de los temas más power, pero incluyeron Waterlight (2012) con el que Darren se fusionó y transmitió -con el sintetizador y su voz onda blues- la música desde su interior. Luego Tom WP (a quien entrevistamos antes de su llegada al país) con su look super casual y su guitarra fue quien le puso un poco de rock al momento. Sobre el escenario supieron alejarse de las influencias musicales que marcaron el primer disco, como Animal Collective o Hot Chip, para imprimir su propia personalidad. Exploraron las raíces más pop de su música -sumada a simples synths electrónicos- durante You Came Out, tema con el que Dede se apoderó del escenario y llegó a sonar como un Metronomy en versión femenina. El gran final se lo llevó el tema más up: Oh! (WHB - 2010). Siempre con su estilo hipster cool y su buena onda, el show se convirtió en un ritual de bailes ilógicos y muy contagiosos, el trío hizo volar a MSTRPLN durante casi una hora. El broche de oro fue el set de Zuker que cerró la noche a puro dance, con sus característicos mixes que mezclan el rock con lo más éxotico de la escena electrónica under, no dejó respiro hasta las seis de la mañana. Texto: Estefi Kröl