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Keane volvió al país

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Música 12 Abr

El jueves por la noche el estadio Luna Park se vistió de gala para recibir una vez más a la banda de Tom Chaplin, que con motivo de su gira Strangeland -promoción de su último disco homónimo- se aventuró a la Argentina para deleitar no una sino dos veces al público (sí, por entradas agotadas se sumó otra fecha para el viernes 12 de abril). Ayer Metro 95.1 estuvo ahí y te contó paso a paso lo que ocurrió con una transmisión exclusiva de la mano de Matías Martin, Nico Artusi y Fede Elli.

KEANE escrito en banderas, remeras y cartulinas; chicas al borde del llanto y chicos ansiosos, decoraron el ambiente y colmaron el lugar; con la ayuda de la buena acústica del Luna Park los mismos fanáticos pudieron entonar a la perfección los cantos de ovación para sus semi-dioses musicales hasta el momento en que los artistas subieron al escenario y se ubicaron en sus respectivos instrumentos.

Pasadas las 21hs los primeros beats estuvieron entre los más intensos de la noche y correspondieron al tema You Are Young (Strangeland – 2012), acto seguido se sintió un pequeño silencio que funcionó como preparación para el exultante estallido que generó Bend and Break (Hopes & Fears – 2004).

Definitivamente es una banda que conoce a nuestro espectador y que supo comprarlo con pequeñas jugadas cliché: la típica bandera argentina en medio del escenario, halagos al fútbol, a la carne nacional y obviamente la frase “son el mejor público”, a lo que luego el vocalista agregó “cada vez que venimos a este país los shows se vuelven mejores y mejores”. Detalles que hicieron enardecer a los treintañeros (los fans) y sacarles sonrisas con algún que otro lagrimeo. Como era de esperarse el sonido fue impecable, la voz de Tom no mostró ni un mínimo signo de cansancio a lo largo de la más de hora y media de espectáculo, Richard Hughes fue quien transformó la batería en un ente de vida propia, luego la sintonía con toque moderno estuvo a cargo del teclado de Tim Rice – Oxley junto al sigiloso bajo de Jesse Quin. Pero es imposible obviar la falta de guitarra, esto hace que la música quede en segundo plano y que solo las vocales, poderosas por cierto, resalten.

El rock visceral brilló por su ausencia, pero al fin y al cabo son una banda que se vende como tal pero que demuestra ser un ingenioso mix de música alternativa con algunos dejes de brit pop que, quiérase o no, llevan en la sangre. Por momentos se pudo apreciar la marcada influencia de diversos artistas que van desde The Beatles y Oasis hasta Nick Drake y The Cult, salvando las distancias. ¿Los highlights? Sin duda los temas: Is it Any Wonder? (Under The Iron Sea), Strangers (Hopes & Fears), Somewhere Only We Know (Hopes & Fears) y Silenced By The Night (Strangeland). No se olvidaron de irse y volver para el encore (BIS), tras desesperados alaridos tocaron tres tracks más y terminaron a todo volumen con Crystal Ball (Under The Iron Sea).

Keane demostró ser una máquina de hacer hits y que desde el momento en que pisó el mundo del mainstream decidió no irse jamás, lo alternativo y experimental quedó de lado para así convertirse en estrellas. Si hilamos fino el show tuvo sus altibajos y puede ser criticado por su linealidad, pero esto no quita el furor extremo que ocasionó en las casi siete mil personas que asistieron anoche y que cantaron las letras completas de todos los temas hasta el final. Siendo así, hay que admitir que fue otro éxito de la música británica en Argentina.

Por Estefi Kröl

Fotos: José Luis García

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