Muse: Un show supremo en Geba

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Oct 14 2013
En su tercer paso por Buenos Aires, la banda liderada por Matthew Bellamy, Muse, brindó el domingo 13 de octubre una increíble presentación en GEBA, como headliner de la segunda fecha del Personal Fest 2013. Metro estuvo ahí desde las 22 hs con una transmisión especial a cargo de Diego Ripoll, Luciano Banchero y Fede Elli, pero fue exactamente a las 22.56 cuando el escenario se cubrió de humo y la banda apareció en escena con Unsustainable, uno de los temas que integran su último álbum The 2nd Law (2012). Envuelto en luces rojas que giraban como faros, Matt Bellamy (voz, guitarra, piano) ocupaba uno de los extremos del escenario vestido con su recurrente campera roja y, del otro lado, Christopher Wolstenholme lucía un bajo con trastes luminosos. Mientras tanto, imágenes reminiscentes al caos aparecieron en la inmensa pantalla ubicada detrás de Dominic Howard (batería). El público, incalculable, se hacía visible en la oscuridad a través de las luces de sus celulares, como si en esta era de tecnología de comunicación extrema estuviera siendo observado por el gran ojo que se veía en pantalla. Con Supremacy este poderoso trío británico continuó la apertura de un show que fue literalmente supremo. La ovación de la gente estuvo presente desde el principio con gritos, saltos y, para sopresa de muchos, con moshing, un pogo que se incrementó con el tema que seguía en el setlist: Map of the Problematique, perteneciente a Black Holes and Revelations (2006). La emoción que generaban las canciones de los discos más viejos era muy notoria y se incrementaba cuando Matt ingresaba en la pasarela que dividía el campo y tocaba los riffs de guitarra más pesados. El show se volvió propicio para bailar con la irrupción de Panic Station y las caricaturas en pantalla de figuras representativas del poder político mundial que bailaban sobre un globo terráqueo, seguida de Supermassive Black Hole, en donde volvió la distorsión de una banda que en verdad sonaba impecable. Uno de los temas más festejados fue Plug in Baby, del segundo disco de Muse, Origin of Symmetry (2001), en el que las pantallas intercalaban imágenes de la banda y del público a través de filtros flúor saturados. Alineados en pasarela y escenario, llegó el turno de Resistance, del álbum The Resistance (2009) y terminó con Matt arrodillado, mientras que Christopher comenzó a tocar la armónica para dar inicio a Knights of Cydonia (tema que abre el dvd en vivo de Muse H.A.A.R.P. filmado en el estadio de Wembley). El estribillo apareció en pantalla para fidelizar al público que para ese entonces era completamente fiel con sus puños en alto, hipnotizado cantando:"No one's gonna take me alive / the time has come to make things right". Esta canción marcó otro de los momentos más energéticos, con un riff de guitarra interminable y un final de batería arrollador de Dominic, quien continuó con un solo junto al bajista. Para quienes extrañaban el piano de los primeros tiempos de Muse, con Feeling Good pudieron contentarse a la vez que en pantalla una abeja comía el néctar de una flor y deliraba en un panal-caleidoscópico de imágenes eternas. Le siguió Follow me y Matt agradeció al público, que parecía haberlo sorprendido con tanta energía, por lo que en Undisclosed bajó de la pasarela y recorrió todo el escenario para tener un contacto más cercano con los fans. Luego de Guiding Light, con su bajo lleno de leds, Christopher ingresó por primera vez en la pasarela para interpretar Liquid State, uno de los dos temas a su cargo en The 2nd Law. Estuvo muy bien, pero no había nada que pudiera compararse con el consolidado carisma de Matt, quien recuperó la atención con los lentes lcd que usó en Madness, mientras Christopher tocaba una guitarra integrada en un bajo con el llamativo kaoss pad (aparece en el video oficial del tema). Tras el solo de guitarra, Matt se entregó al público al grito de "I need to love", para después interpretar otro de los viejos hits, Time is running out del disco Absolution (2003), seguido de Unnatural Selection. Matt arrojó la guitarra al piso impulsivamente y, mientras la banda se tomaba un respiro, el público quedó a la espera con Isolated System, uno de los temas que forman parte del soundtrack del film World War Z. La agrupación apareció en escena nuevamente y esta vez vestían todos de rojo para Uprising. La pantalla se dividió en tres, mostraba a cada uno por separado y los iba multiplicando como fractales infinitos. Uprising terminó con la nota exacta para dar comienzo a Starlight, el tema mas emotivo de la noche sin ningún lugar a dudas. Las palmas características de esta canción mutaron en el "¡Olé olé olé, cada día te quiero más!" argentino. El final se acercaba y Matt volvió a sentarse en el piano para tocar Survival, la canción de los juegos olímpicos 2012, la elegida para cerrar un show en el que, ya cási como un ejército, el público mantenía su puño en alto con cada grito de "Win!". Y era cierto: Muse ganó en Buenos Aires en buena (y segunda) ley. Texto: Matilde Moyano Fotos: José Luis García