X

Así fue la propuesta de Julian Casablancas

_
Abr 2 2014
17.05 fue el momento exacto en el que Julian Casablancas + The Voidz subió al Main Stage 1 del día 1 del Lollapalooza Argentina, aunque en realidad fue a las 17hs en punto cuando se escuchó la primera melodía, el clásico "Olé olé olé olé, Julian, Julian" del público argentino. El frontman de The Strokes en versión solista abrió el show con las notas agudas de Ego, uno de los temas de su reciente material caracterizado por una extrema distorsión, mientras las pantallas funcionaban como espejos de la sensación perturbadora que comenzaba a generarse y que continuó con 2231, uno de los temas más pesados del set. La saturación del sonido generó en parte del público un descontento que se calmó con la llegada de una canción de The Strokes: Ize of the world llegó al corazón de los fans con el emocionante solo de guitarra. Julian decidió continuar su show "sucio" con los gritos de Biz Dog, hasta que le llegó el turno a 11th Dimension, el hit de su primer álbum solista Phrazes for The Young (2009) con el que la gente se entusiasmó enormemente y Julian bajó del escenario para recorrer las vallas y saludar. La enigmática melodía de River of Brakelights mantuvo la distorsión y, en actitud revelde, Julian arrojó el micrófono al piso violentamente al terminar el tema. Para la felicidad de muchos, el líder de los Strokes decidió hacer otro de los grandes éxitos de esta banda: Reptilia. Los fans coreaban descontrolados el siempre ansiado riff de guitarra, formando un canon junto al bajo y el pogo llegaba hasta la mitad del campo. Fue el tema que más aplausos se llevó, pero si el público quería encontrar a los Strokes en este show, estaba equivocado. Esta nueva banda cerró el show con un tema propio que prosiguió con la saturación del sonido, Dr. Acula. Julian bajó del escenario para saludar, lo escuchamos decir "gracias" y desapareció caminando muy relajado con su campera al hombro. Así fue la propuesta de Julian Casablancas + The Voidz. Como bien dice un tema de los Strokes: Take it or leave it. Por Matilde Moyano Fotos: Cecilia Salas / Ornella Capone