El infinito debería llamarse Gustavo

_
Ago 11 2015
Ya pasó un año de la partida de Gustavo y queremos recordarlo, necesitamos recordarlo. Su música no deja de enamorar a todo el que la escucha, no deja de estar presente. No importa la edad que tengas, ni el momento en el que llegue a tu vida, la música del líder de Soda Stereo te cambia la vida. Hoy convive en toda América la generación que lo vió crecer, que lo vio dar sus primeros pasos en la música, los primeros conciertos junto a Charly y Zeta; la generación que lo conoció como una estrella del pop y del rock, el que impuso un estilo musical, que llenó estadios y siempre quiso ir más allá y la generación que lo reconoce como una de las leyendas más importantes de nuestra música. Gustavo es, fue y será siempre, una de las personas más importantes de nuestra vida. Hoy, conviven aquellos que lo fueron a ver cuando nadie lo conocía con los que lo empezaron a seguir en su niñez, en su adolescencia y en su adultez. Conviven aquellos a los que les explotó el corazón el día que se supo que volvía Soda con los que lo descubrieron esa noche en la ciudad de la furia. Hoy conviven, juntos, todos los que se preocuparon por él como si fuera alguien de su familia esa noche de 2010. A todos nos llega ese momento, a todos nos llega Gustavo. No hay momento de nuestra vida que no pueda ser explicado con alguna de sus canciones. Sus letras, simplemente, pueden calarte hasta lo más profundo del alma. Como solista o como Soda, no podés negarlo, tu vida siempre tuvo algo de Cerati. ¿Quién no cantó una de sus canciones? ¿Quién no gritó una de sus canciones? ¿Quién no lloró una de sus canciones? Para nosotros, hoy, la palabra infinito se llama Gustavo. Partió de este mundo el 4 de septiembre de 2014 tras una ardua lucha que fue de todos. Pero hoy, lejos de terminar, él está más presente que nunca. Su recuerdo y su música son tan fuertes que le ganan al mismo infinito porque nadie puede estar más en tu vida, que alguien que te tocó el alma. Querido Gustavo, allá donde estés, gracias con el corazón, gracias con el alma, y como decías vos, Gracias totales.