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La energía Morrissey que llenó de alegría el Luna Park

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Dic 11 2015
Morrissey dio un sólido show en en el Luna Park, el segundo de esta cuarta visita a Argentina tras su presentación del miércoles en el Teatro Ópera. Entre clásicos suyos y de The Smiths, el músico trajo su espectáculo vegan-friendly y logró deslumbrar con un gran sonido, su cariñoso trato con la gente y la potencia de su inconfundible voz. Si bien trajo un repertorio algo diferente a la primera fecha, el jueves Moz repitió la dupla de canciones elegidas para comenzar: Suedehead y Alma Matters, para luego encender al público con la clásica y tan recordada This Charming Man, compuesta por él y Johnny Marr en 1983, allá por los comienzos de The Smiths. El show prometía más y sonaban First of the Gang to Die y You Have Killed Me. Pero nuestro héroe venía con nuevo lanzamiento, World Peace in None Of Your Busines, su disco solista número 11 que editó el año pasado, del cuál trajo apenas unas muestras, el tema que le da nombre al álbum y Kiss Me A Lot. How Soon Is Now?. Aquellos que también la hemos escuchado de la guitarra de Marr en junio no podíamos jactarnos de haberla vivido hasta que salió las cuerdas vocales de Morrissey. El clásico de 1985 no podía faltar; y no defraudó. "Los amo", dijo a sus fans a terminarlo, y continuó: "hablando de amor...". Los acordes de I'm Throwing My Arms Around Paris comenzaron y la canción que el músico compuso junto a Boz Boorer en 2009 se transformó en un gesto hacia las víctimas de la tragedia que ocurrió hace un mes en la capital francesa. Párrafo aparte merece la presencia de una banda única, que esta vez se auto-presentó promediando el espectáculo: Boorer, talentosísimo multistrumentista que con Moz toca principalmente la guitarra, no se animó a hablar español pero sí lo hicieron el resto de los músicos, sobre todo Gustavo Manzur, el latino de la banda. El show transcurría y la simpatía del frontman contagiaba alegría a los presentes, algo que se incrementó cuando nuevamente coreó Morrissey, Morrissey, Morrisey, la melodía de Leo García, al igual que el miércoles en el Ópera. Leo, por su parte, se encontraba en el campo y observaba el show desde un costado. Everyday is like Sunday fue uno de los clásicos de él solista que no faltó.Y dio lugar a The Bullfighter Dies, que inició la seguidilla en defensa animal para desembocar en Meat is Murder de la banda que vio sus comienzos. Entre sus dramas amorosos y el costado activista, Morrissey fue puro amor en la noche porteña. Dio un show nostálgico, rockero, lleno de la potencia que impone su inconfundible voz. Si hay algo que queda claro es que sus 56 años, tras atravesar una enfermedad, ser blanco de controversias y críticas, Moz sigue vigente como un grande de la música; referente del pop y el indie, héroe poético que se hace querer. El show cerró con The Queen Is Dead, que dejó latente esa nostalgia smithera que muchos encuentran en el cantante. ¿Un detalle? La mayoría de los presentes no votó a Mauricio Macri. "Sé que tienen nuevo presidente. ¿Les cae bien?" preguntó antes de comenzar Mama Lay Softly on the Riverbed. La respuesta fue contundente. Por Natalia Grego Fotos: José Luis García