X

¡Explosivo! Metallica arrasó el Lollapalooza 2017

_
Abr 1 2017

Transgresores, veloces y brutales. Metallica es una de esas bandas que mantienen viva su chispa disco tras disco y cuanto más tiempo pasa simplemente suenan mejor en vivo. Con más de 30 años de trayectoria, su sonido sigue volando cabezas como el primer día, cuando Kill em All vio la luz en 1983.

Con un poderoso estímulo a los sentidos, arrancaron el show en el Main Stage del Lollapalooza con un golpe ganador: HardwiredAtlas, Rise!, For Whom the Bell Tolls y The Memory Remains.

“No me importa de dónde vienen ni a quién vinieron a ver, ni cuál es su religión o creencia política. Ahora, si están acá forman parte de la familia de Metallica. Bienvenidos, estamos contentos de que se nos unieran”, dispara James Hetfield con una pícara sonrisa.

Su actitud despreocupada y confiada, es la de un frontman que puede enfrentarse a cualquier audiencia, sobretodo en un festival en el que por primera vez los verían en vivo, personas que claramente no escuchan metal ni rock pesado. Entre las olas de pogo metalero se podía ver que los que estaban esperando a que sea el turno de los Chainsmokers se movían tímidamente al ritmo de la batería de Lars Urlich, reforzando el espíritu y la esencia del Lollapalooza: un festival donde todos los estilos conviven.

Furiosos y frenéticos, los nuevos temas Moth into Flame, Halo On Fire, Now that we are Dead tienen riffs demoledores que armonizan perfectamente con joyas como Wherever I may Roam y Harvester Of Sorrow del mítico álbum And Justice for All (1988), en el que las pantallas se mostró a la banda desenfocada con movimientos rápidos creando una ilusión óptica impresionante. Lo mismo pasó en Master of Puppets en donde se vio a Hammett, Urlich, Hetfiel y Trujillo como si estuvieran adentro de cruces, otro guiño al arte de tapa del disco homónimo de 1986.

“Si sos fanático de Metallica, sabés que nos gusta la música pesada. ¿Les gusta el JLG_5559heavy? ¿Quieren algo heavy? ¿lo necesitan?”, grita Hetfield y remata  "Nosotros le vamos le vamos a dar algo heavy", dándole pie a Sad But True, Seek And Destroy, Fight Fire with Fire y Enter Sandman.

Tanto poder y descontrol gracias a los solos de Kirk Hammet baja a una calma absoluta en One, Nothing Else Matters y Fade to Black, en las que Hetfield alterna su guitarra explorer con una acústica logrando estremecer al público con cada acorde.

A esta altura, Metallica ya hizo de todo: se dio el lujo de echar a Dave Mustaine del grupo para reemplazarlo con Kirk Hammet, lanzaron su propio sello discográfico Blackened Records, hicieron una película en 3D titulada Through the Never, tocaron en la Antártida para concientizar sobre su importancia en el planeta e incluso hicieron una gira “a la carta” en la que los fanáticos elegían qué canciones querían escuchar. Sin embargo, hubo una gran sorpresa, tocaron Hit the Liights por primera vez en Argentina.

A pesar de que su nuevo disco es un guiño a la autodestrucción, su presentación de más de dos horas dejó en claro que la destrucción de Metallica está muy lejos todavía, solo ellos decidirán cuándo y cómo. Seguramente todos los que hayan estado ahí salieron con una sonrisa enorme en la cara, la sangre más caliente y la adrenalina por las nubes.

Por Yamila Pagani

@YamiPagani

Mirá las mejores fotos:

 JLG_5392 JLG_5548 JLG_5520 JLG_5477 JLG_5383 JLG_5375 JLG_5372